Formación en láser CO2: qué debe incluir un primer curso
Un primer curso de láser CO2 fraccionado debe enseñarle cinco cosas antes de que trate a nadie por su cuenta: cómo lesiona el láser la piel, a qué pacientes conviene no tratar, cómo proteger los ojos y las vías respiratorias, en qué se diferencia una infección de la curación normal y qué normas se aplican al equipo. También debe incluir pacientes que usted trate bajo supervisión y vuelva a ver mientras curan.
Esto último es lo más importante. La infección, la causa más frecuente de cicatrices, suele manifestarse varios días después del tratamiento, no durante él [2]. Un curso que termina al apagar el láser deja fuera justo lo que más cuesta a quien empieza.
Cómo lesiona la piel el láser CO2
En la piel, el láser CO2 tiene una sola diana: el agua. Como la piel es sobre todo agua, el haz vaporiza el tejido allí donde incide, sea cual sea el pigmento, y deja alrededor de cada herida un borde de tejido dañado por el calor [1]. Un equipo fraccionado divide el haz en numerosos microhaces. Cada uno abre una columna estrecha de ablación hasta la dermis, rodeada de piel intacta, por lo que la piel se reepiteliza mucho antes que tras una ablación completa [1].
La energía de cada microhaz determina la profundidad de la columna, y las columnas profundas alcanzan la dermis, donde se remodelan las cicatrices [1]. Al terminar el curso debería entender qué efecto tiene en la piel cada ajuste del equipo. Los parámetros concretos se aprenden con un equipo determinado, para una indicación determinada y con un supervisor.
La selección del paciente empieza por el tipo de piel y la cicatrización previa
Muchos problemas evitables se deciden en la consulta. Una revisión sobre las complicaciones del CO2 fraccionado enumera los antecedentes que importan. Una mala cicatrización, los queloides o las cicatrices hipertróficas pueden desaconsejar un rejuvenecimiento ablativo agresivo. Los pacientes que se broncean con facilidad tienen riesgo de hiperpigmentación, y un sistema inmunitario debilitado aumenta el riesgo de infección [2]. La lesión causada por el láser también puede desencadenar dermatosis como el vitíligo y la psoriasis [2].
La normativa europea de productos sanitarios apunta en la misma dirección. Los fabricantes de láseres de rejuvenecimiento cutáneo deben tener en cuenta el tipo de piel, el grado de bronceado y los medicamentos o cosméticos fotosensibilizantes, y reducir el riesgo de quemaduras, cicatrices y alteraciones de la pigmentación [4]. Sus instrucciones deben recomendar una consulta médica que incluya la exploración de la piel que se va a tratar. Los equipos que cambian el aspecto de forma permanente no pueden utilizarse en menores de 18 años [4].
Ojos, humo e incendio forman parte de la formación
La protección ocular es obligatoria para todas las personas presentes en la sala [1]. El haz del CO2 se absorbe en la córnea en lugar de enfocarse en la retina, lo que lo hace solo algo más seguro para el ojo que los láseres de luz visible e infrarrojo cercano. Se recomiendan gafas específicas con protección lateral [1].
La gasa o el algodón secos pueden arder si los alcanza el haz, por lo que los paños junto a la zona tratada se mantienen húmedos [1]. El humo del láser puede contener material nocivo, incluidas partículas víricas viables, por lo que se recomienda un sistema específico de evacuación de humos; las mascarillas por sí solas no bastan [1].
Su empleador también tiene obligaciones. Según la Directiva 2006/25/CE, debe evaluar los riesgos de la radiación óptica, incluidos el deslumbramiento temporal, la explosión y el incendio. Los trabajadores expuestos deben recibir formación sobre prácticas de trabajo seguras, uso de los equipos de protección y cómo detectar y comunicar los daños a su salud [3].
Cuidados posteriores y complicaciones que hay que reconocer
La ablación fraccionada abre la barrera cutánea. La revisión describe unos cuidados basados en una limpieza suave, pomadas protectoras o apósitos y, por lo general, cobertura antibiótica y antiviral [2]. La infección suele aparecer como una zona localizada que tarda en curar, y a los profesionales sin experiencia puede costarles distinguirla de la curación normal [2]. Sin profilaxis, el herpes simple puede extenderse por toda la cara [2].
La dermatitis de contacto por productos para el cuidado de la piel, incluidos los que se venden como naturales, es difícil de distinguir de una infección mientras la piel está roja e inflamada [2]. En el cuello y el tórax se forman cicatrices con más facilidad que en la cara, y puede producirse un ectropión del párpado inferior, sobre todo si ya se había operado antes [2].
Qué exige desde 2023 la normativa europea de productos sanitarios
Los láseres de rejuvenecimiento cutáneo sin finalidad médica figuran en el anexo XVI del Reglamento (UE) 2017/745. Sus especificaciones comunes se aplican desde el 22 de junio de 2023 [4]. Los fabricantes deben ofrecer a los usuarios formación sobre el uso seguro y eficaz, la gestión de incidentes y la identificación y notificación de los incidentes notificables [4]. Sus instrucciones deben exigir protección ocular, excluir espejos e instrumentos reflectantes, prever ventilación de la sala cuando sea necesaria y colocar una señal de advertencia en el exterior de la sala [4].
Qué preguntar antes de reservar un curso de láser CO2
- ¿Cuántos pacientes tratará usted mismo bajo supervisión? Observar enseña la secuencia; tratar desarrolla el criterio.
- ¿Volverá a ver a sus pacientes mientras curan? Distinguir una infección de la curación normal es lo que más cuesta a los profesionales sin experiencia [2].
- ¿Se enseña la consulta con pacientes reales? También con aquellos a los que conviene no tratar.
- ¿Qué formación en seguridad láser incluye? Ojos, humo e incendio, y lo que su empleador debe evaluar y enseñarle [3].
- ¿Con qué equipo se formará? Pregunte si la formación de usuario que ofrece el fabricante de ese equipo está incluida o tendrá que hacerla aparte [4].
Un láser de rejuvenecimiento cutáneo para uso profesional está pensado para personas con una cualificación demostrada en su uso seguro y eficaz, así que registre cada caso que trate bajo supervisión [4].
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