¿Puede una enfermera aplicar bótox y rellenos? Depende del país
Que una enfermera pueda inyectar toxina botulínica y rellenos lo decide la ley de cada país, y las respuestas son muy distintas. En Suecia, la ley permite que una enfermera colegiada aplique inyecciones estéticas, pero no regula quién prescribe la toxina botulínica. En Noruega puede aplicar rellenos, pero la toxina botulínica solo como ayudante de un médico y una vez que este haya indicado el tratamiento. En Lituania no puede aplicarlos.
Por eso, el primer paso hacia el trabajo estético como enfermera no es un curso, sino conocer la normativa del país donde va a ejercer. Estos tres países muestran lo mucho que pueden diferir las normativas nacionales.
Suecia: una enfermera colegiada puede inyectar
Suecia regula los tratamientos estéticos mediante una ley específica, la Ley de 2021 sobre intervenciones quirúrgicas estéticas y tratamientos estéticos inyectables. Los tratamientos inyectables puede realizarlos cualquier persona con licencia de médico, odontólogo o enfermero. La cirugía queda reservada a médicos y odontólogos con título de especialista [1].
La ley fija condiciones para todo el que inyecta. No se puede tratar a menores de 18 años, y quien inyecta debe asegurarse de que el paciente tiene 18 años cumplidos. El paciente debe recibir información oral y escrita sobre en qué consiste el tratamiento, sus riesgos y consecuencias importantes, y solo puede dar su consentimiento tras un período de reflexión [1]. Cada centro debe designar un responsable con conocimientos suficientes para proteger a los pacientes, está sujeto a las leyes sobre daños al paciente, datos del paciente y seguridad del paciente, y lo supervisa la Inspección de Sanidad y Servicios Sociales. Inyectar sin la licencia exigida puede castigarse con multa o con pena de prisión de hasta seis meses [1].
Noruega: rellenos sí, toxina botulínica solo como ayudante del médico
La ley noruega reserva al personal sanitario los procedimientos, inyecciones y tratamientos cosméticos que pueden causar daños graves, enfermedad, complicaciones o efectos secundarios [3]. El comentario de la Dirección de Salud indica que las inyecciones cosméticas, como los rellenos, también pueden aplicarlas profesionales sanitarios distintos del médico, por su cuenta o como ayudantes de un médico [3].
La toxina botulínica es un caso distinto porque es un medicamento sujeto a prescripción médica. Solo un médico puede prescribirla, y una enfermera no puede decidir que se trate a una persona con ella [2]. La enfermera puede inyectarla cuando un médico ha indicado el tratamiento a una persona concreta, actuando como su ayudante. Antes, el médico debe comprobar que la enfermera es competente y sabe actuar ante un imprevisto como una reacción alérgica. El médico también debe dar instrucciones, supervisar y estar disponible para aconsejar [2].
La formación también está regulada. Debe cubrir cómo se administra el medicamento y cómo vigilar al paciente y hacer después su seguimiento, incluidas las reacciones alérgicas, el shock anafiláctico y el daño tisular. No se puede tratar con fines cosméticos a pacientes menores de 18 años [2].
Lituania: no forma parte de las competencias de enfermería
En Lituania, las inyecciones estéticas son un servicio sanitario sujeto a licencia y reservado a determinados médicos: dermatovenereólogos, cirujanos plásticos y reconstructivos y, en cara y cuello, cirujanos orales y maxilofaciales [4]. La autoridad que concede las licencias afirma que las inyecciones estéticas y correctivas no forman parte de las competencias de la enfermera de práctica general, y que la formación impartida por fabricantes o distribuidores de rellenos no puede ampliarlas [4]. Prestar asistencia sanitaria sin estar habilitado se sanciona con una multa de 600 a 1.140 euros [4].
Qué comprobar antes de elegir un curso
- Averigüe la norma del país donde ejercerá. Pregunte al regulador nacional o a su colegio de enfermería si una enfermera puede aplicar inyecciones estéticas y si la toxina y los rellenos se tratan de forma distinta.
- Distinga entre los dos productos. La toxina botulínica es un medicamento sujeto a receta, así que puede hacer falta la decisión de un médico incluso donde la inyectan enfermeras, como en Noruega [2].
- Pregunte quién la supervisará en el trabajo. Si inyecta como ayudante de un médico, ese médico responde de su competencia y debe estar localizable [2].
- Fórmese en complicaciones, no solo en técnica. La norma noruega incluye las reacciones alérgicas, la anafilaxia y el daño tisular en la formación obligatoria [2].
- Elija un curso en el que inyecte a pacientes reales con supervisión. Allí donde la ley le permita inyectar, es la práctica supervisada lo que convierte un certificado en competencia real.
Si cambia de país, vuelva a comprobarlo: una enfermera que inyecta legalmente en Estocolmo puede no poder hacerlo en Vilna.
Siga leyendo
- Quién puede aplicar bótox y rellenos en Lituania, y dónde
- Qué regula la UE en medicina estética y qué decide cada país
- Curso de bótox: qué debe incluir una primera formación